En el sector tecnológico el futuro es ya hoy, y los procesos y herramientas se actualizan cada segundo. Y con ello, también las siglas y los procedimientos. Si anteriormente hemos hablando en el blog del BPO, Bussines Process Outsourcing, ha llegado el momento de analizar la evolución del proceso de externalización de servicios basados en la automatización de procesos. Un paso más allá en el que la analítica de datos y el Machine Learning tiene mucho que ver. 

Comencemos por entender qué es BPM. Hablamos de Bussines Process Management –Gestión de Procesos de Negocio-, es decir, un conjunto de tecnologías, metodologías y procedimientos que permite la automatización de procesos dentro de las organizaciones empresariales, mejorando así su workflow, o flujo operacional de la compañía. Sus sinónimos bien podrían ser la optimización, eficiencia y competitividad.

A través del desarrollo de una plataforma o aplicación informática que se ajuste a las necesidades de optimización de los procesos de cada compañía, se organiza la información gestionada, las tareas y procesos a desarrollar con el objetivo de conseguir que sea dicha aplicación la que desarrolle esta actividad de carácter funcional –que no aportan valor en sí mismo, pero que requiere de tiempo y dedicación por parte del equipo humano de una compañía- al tiempo que es capaz de exponer resultados, medir tiempos de ejecución y mantener una tarea de monitorización en la que continuamente se está chequeando la actividad para cumplir con objetivos marcados.

De este modo, los BPM están orientados a los procesos y no tanto a la pura información, prestando atención a la organización y distribución de los mismos para su automatización, permitiendo a la compañía descentralizar esta actividad para focalizar esfuerzos humanos y económicos en el cuore de su negocio para poder así aumentar la productividad y, por tanto, la calidad de sus servicios o productos y el valor diferencial que pueden aportar a sus clientes.

A la hora de implantar mecanismos de automatización de procesos se requiere, en un primer momento, de un análisis exhaustivo de la situación actual en cada compañía por parte de un equipo de consultores e ingenieros especializados, con el objetivo de conocer y comprender sus procesos de negocio para poder identificar las oportunidades de optimización, tendiendo en consideración toda la cadena de valor.

Su valor diferencial se encuentra en la capacidad del BPM de readaptarse continuamente a la realidad empresarial para mantener los procesos optimizados, minimizando las operaciones que no aportan carácter distintivo a las compañías.

La automatización de procesos dentro de una compañía está ya considerado como uno de los pasos fundamentales para abordar la transformación digital que toda compañía necesita para evitar quedarse anclada en el pasado y poder dirigirse así hacia una verdadera Industria 4.0.