Al desarrollo tecnológico y evolución de procesadores, memorias, etc. de los últimos años se ha sumado la incorporación de sensores que permiten recopilar gran cantidad de datos a través de la red.  Todo este conjunto de tecnologías están ya aportando grandes avances en la que ya conocida como Industria 4.0.  

Hablamos del Machine Learning, Big Data o Internet de las Cosas, en las que la automatización la información y la conexión se han indispensable para el desarrollo de todo modelo de negocio.  En este sentido, son muy interesantes las aplicaciones que se están desarrollando gracias a la integración del IoT o Machine Learning con las realidades extendidas (XR), un concepto relativamente novedoso que engloba la realidad virtual, realidad aumentada o realidad mixta, y que están cambiando ya no sólo los procedimientos y procesos productivos, sino también nuestra forma de comunicarnos o nuestro estilo y calidad de vida. Son, por tanto, tecnologías que combinan mundo real y virtual gracias a la interacción humano-máquina a través de dispositivos HMD (Head Mounted Display), tecnologías, cada vez más convergentes y presentan un mayor grado de madurez como herramientas habilitadoras de esta cuarta revolución industrial.

Por un lado, la realidad virtual (VR) hace referencia a la tecnología que modifica el entorno físico y visual hacia una realidad 100% simulada, que el usuario vive como si fuera real a través de dispositivos visuales y auditivos.

Por otro, la realidad aumentada (AR) complementa la visión de la realidad física con capas de información digital (imágenes, vídeos, 3D, etc.) de manera simultánea, a través de dispositivos móviles o aplicaciones como los smart glasses. En este caso, nos movemos en una realidad real y virtual al mismo tiempo.

Finalmente, las realidades extendidas incluyen la realidad mixta (RM), tal y como su nombre indica, incorpora una mezcla de ambas realidades (VR + AR), uniendo elementos de entornos reales y virtuales, lo que permite al usuario que en la realidad virtual pueda interactuar con objetos reales y al mismo tiempo fija objetos virtuales en la realidad física. La RM aporta un mayor grado de interactividad que la RA.

La tendencia que muestra la evolución tecnológica es un futuro en el que se desdibujen los límites entre VR, AR o MR y que sus interfaces, debido a la sencillez de uso, se conviertan en la conexión perfecta entre el ser humano y la máquina. Seguiremos de cerca su evolución y aplicación en los diferentes sectores en los que las realidades extendidas ya están mostrando un gran potencial, como en el sector de la medicina, el industrial, militar o el turismo.