La Inteligencia Artificial (IA) está transformando de forma acelerada el panorama empresarial europeo. Según el Barómetro Europeo de IA de la consultora EY, si bien muchas organizaciones reconocen la necesidad de adoptar esta tecnología, actualmente se enfrentan a importantes desafíos para su implementación efectiva.

El informe de EY revela que, aunque casi tres cuartas partes de los empleados europeos tienen experiencia con tecnologías de IA, principalmente en su vida privada, solo el 12% la utiliza en el trabajo. En el caso de España, este porcentaje se eleva al 84%, situándose junto a Suiza (82%) a la cabeza en la adopción de herramientas de IA.

Uno de los principales obstáculos que se encuentran las organizaciones a la hora de integrar la IA en sus compañías es la complejidad del propio proceso de implementación, según el 67% de los encuestados. Esto se debe a diversos factores, internos, externos y tecnológicos, como:

  • Regulación y normativa. La regulación externa y los marcos normativos que rodean a la IA suponen un reto para las empresas a la hora de implementar la IA de manera efectiva, ya que deben navegar en un entorno legal en constante evolución.
  • Madurez de la tecnología. Muchas compañías expresan su preocupación por el ritmo acelerado de la adopción de la IA y la madurez, aún limitada, de algunas soluciones. Temen realizar inversiones excesivas en herramientas o casos de uso que puedan quedar obsoletos rápidamente.
  • Desarrollo integral de capacidades. Las empresas deben invertir en las últimas tecnologías, pero también fomentar una cultura basada en los datos y potenciar los talentos con experiencia en IA en todas sus vertientes, desde el aprendizaje automático hasta los grandes modelos de lenguaje.
  • Falta de preparación interna. En algunos países, solo una minoría de empleados tiene acceso permitido a herramientas de IA en su trabajo, lo que refleja la falta de preparación y capacitación de las plantillas para asumir estos cambios tecnológicos.

A estos factores, que las organizaciones deben abordar de manera integral para lograr una implementación efectiva de esta tecnología disruptiva, hay que sumar que solo el 43% de las empresas encuestadas afirma tener una actitud abierta hacia la IA, siendo España (57%) y Suiza (56%) los países más receptivos.

Beneficios y prioridades de inversión 

En cuanto a los beneficios, casi la mitad de los directivos (45%) afirma que la IA les ha permitido ahorrar costes o aumentar los beneficios. En el caso de España, esta cifra se eleva al 60%, frente al 81% en Suiza, que lidera este indicador. Sin embargo, según el estudio, las organizaciones deben ampliar el marco de beneficios más allá de los puramente económicos, como la mejora de la experiencia del empleado y la atracción de talento.

El 54% de las empresas en España considera la IA, además, como una de las principales prioridades de inversión para el próximo año, y el 88,5% de los encuestados en nuestro país percibe el desarrollo de la IA como prometedor, 13 puntos por encima de la media europea. Asimismo, el 41,4% de los profesionales españoles cree que sus organizaciones tienen el conocimiento y la voluntad para abordar la transformación de la inteligencia artificial.

Impacto de la IA en empleo

El documento de la consultora EY también destaca el enorme impacto que tendrá la IA en el empleo, con más de dos tercios de los encuestados (68%) anticipando una reducción de puestos de trabajo. Esto genera preocupación, por lo que es clave que las empresas inviertan en programas de formación y desarrollo de habilidades (upskilling y reskilling) para sus profesionales.

Por su parte, los empleados reconocen la importancia de perfeccionar su manejo de la IA para sus carreras. Así, el 54% de los encuestados españoles afirma que se está formando por su cuenta en este campo.

El Barómetro Europeo de IA de EY muestra, por tanto que, si bien la adopción de esta tecnología avanza a buen ritmo, las empresas europeas todavía se encuentran ante importantes retos para aprovechar todo su potencial. Abordar aspectos como la capacitación de los empleados y la definición de una estrategia a largo plazo serán fundamentales para liderar la transformación digital en este ámbito.