La IA generativa se ha convertido en un pilar estratégico para las organizaciones. Así lo refleja el aumento experimentado en el último año tanto en el número de aplicaciones de IA generativa que utilizan como en el de empleados que han incorporado este tipo de herramientas a su actividad. Según las previsiones, el 96% de las empresas ya habrán adoptado aplicaciones de IA generativa a finales de 2025.
Por sectores, los gobiernos estatales y locales, la banca o la educación son los que más lentamente están abrazando esta tendencia, aunque ya han alcanzado un 85% de adopción, una cifra nada desdeñable, teniendo en cuenta las barreras regulatorias que frenan su avance.
Las empresas líderes están empleando al menos 24 aplicaciones de genAI. Destacan como las más utilizadas ChatGTP y Grammarly, siguiéndolas en popularidad Google Gemini, Microsoft Copilot, Perplexity AI y GitHub Copilot.
Aunque hay acuerdo en que la adopción masiva de estas aplicaciones impulsará la innovación, también introduce desafíos significativos relacionados con la seguridad de los datos. Entre los riesgos que más preocupan están el envío inadvertido de datos confidenciales, la exposición de propiedad intelectual y el filtrado de contraseñas o claves en el código fuente. Y es que cada vez es mayor el porcentaje de personas y organizaciones que emplean una amplia variedad de aplicaciones de genAi para mejorar la productividad o la calidad del trabajo, que más a menudo de lo que parece, pueden provocar la divulgación de información confidencial a terceros no autorizados.
En este sentido, el último informe anual «Cloud & Threat Report», de Netskope señala que el 99% de las corporaciones ya ha implementado medidas para mitigar este tipo de peligros, en la búsqueda de un equilibrio entre la innovación y la seguridad, en un mundo tan cambiante como el tecnológico actual.
Entre las estrategias que utilizan para gestionar estos riesgos están:
- Bloqueo: es una estrategia efectiva para aplicaciones que no tienen fines comerciales y no deben usarse bajo ninguna circunstancia. El 73% de las organizaciones bloquean al menos una aplicación que no cumple con los estándares corporativos. Sectores como banca, sanidad y telecomunicaciones lideran en número de aplicaciones bloqueadas. En el lado contrario se sitúan el sector manufacturero, el minorista y el tecnológico.
- Coaching en tiempo real: ayuda a los usuarios a tomar decisiones informadas sobre la seguridad de los datos cuando se enfrentan a decisiones difíciles. Adoptado por el 34% de las organizaciones, esta estrategia es muy eficaz para moldear el comportamiento de los usuarios y contribuye a reducir el riesgo de errores humanos, al proporcionar información relevante en el momento oportuno. Mensajes como este «Está a punto de publicar un archivo que parece contener nombres de pacientes en ChatGPT, lo que violaría nuestra política empresarial. ¿Le gustaría continuar?» ejemplifican este tipo de entrenamiento.
- Prevención de Pérdida de Datos (DPL): implementada en el 45% de las compañías, DPL puede monitorear el flujo de datos en tiempo real enviados a las aplicaciones genAI y, en función del contenido, tomar la decisión de permitir o bloquear para prevenir la divulgación de información sensible.
La creciente sofisticación de las amenazas de ciberseguridad implica una gestión del riesgo proactiva, que incluya la evaluación constante de amenazas y la implantación de contramedidas robustas.