El sector industrial en España camina a dos velocidades hacia la transformación digital, con empresas que han logrado una transformación digital completa y otras que siguen en plena transición. A pesar de esta realidad, la irrupción de herramientas como la IA o el IoT están acelerando el cambio.
La mayoría de las empresas están apostado por incorporar nuevas tecnologías con las que modernizar sus procesos, pero todavía hay organizaciones que se resisten a evolucionar y que están priorizando su estabilidad presente sobre soluciones que las situarán en una mejor posición para competir en el futuro.

Así se refleja en el estudio realizado por Forterro, en colaboración con el instituto de investigación independiente OnePoll sobre la digitalización de las empresas industriales españolas. Revela que, en los últimos diez años, ocho de cada diez han apostado por actualizar sus sistemas de gestión en aras de mejorar su competitividad y un 60% de estas, además, lo han hecho en los últimos cinco años, lo que refleja un interés reciente en renovarse. Sin embargo, coexisten en este escenario con un 20% de organizaciones que aún operan con sistemas ERP antiguos y que frenan su modernización, fundamentalmente, por los elevados costes que consideran le supone la implantación de nuevas soluciones. Aún así, lo datos reflejan la creciente importancia de los sistemas ERP en la mejora de la competitividad de las pequeñas y medianas empresas industriales.
En cuanto a la modalidad de alojamiento de los sistemas de planificación de recursos empresariales, el 33% de las empresas consultadas mantiene sus ERP On-premise, es decir, en servidores locales, mientras que un 39% ha optado por soluciones híbridas y un 29% ya ha migrado a la nube, una tendencia que va en aumento y que manifiesta un movimiento hacia soluciones que ofrecen mayor flexibilidad, escalabilidad y facilidad de integración con otros sistemas. En este sentido, la mayor parte de la industria española considera que no adoptar el cloud puede perjudicar su competitividad en el futuro, aunque su temor a posibles brechas de datos o pérdida de información también ralentiza su implantación masiva.
Entre los beneficios que más valoran de la nube destacan la facilidad para realizar copias de seguridad, la escalabilidad y la mejora en la seguridad de los datos, determinantes para las empresas que buscan adaptarse a un entorno cada vez más digital y competitivo.
En cuanto a la integración de nuevas tecnologías como la inteligencia artificial o el Internet de las Cosas (IoT) están contribuyendo a avanzar en eficiencia operativa e innovación. Así, un 43% de las empresas participantes en el estudio resalta que ya está experimentando con IA generativa para optimizar su rendimiento y un 34% ha incorporado Internet de las Cosas (IoT) para mejorar la gestión de datos y la automatización y robotización de procesos.
A pesar de los avances, la seguridad de los datos sigue siendo una de las principales preocupaciones para las empresas, con un 40% de las mismas indicando que este es el mayor desafío al que se enfrentan. Además, un 26% señala problemas de presupuesto y resistencia al cambio como obstáculos adicionales que dificultan la digitalización más rápida de sus operaciones.
El estudio evidencia que la digitalización ha dejado de ser una alternativa en el sector para convertirse en una necesidad para competir en un mercado global.