La Estrategia de Ciberseguridad del Sistema Nacional de Salud (SNS) 2025-2028 supone un antes y un después en la forma de abordar la seguridad digital en el ámbito sanitario.

Este plan establece un marco común de referencia para administraciones públicas, organizaciones sanitarias y empresas tecnológicas, con un objetivo compartido: proteger los datos clínicos, garantizar la continuidad asistencial y fortalecer la confianza de profesionales y pacientes en un entorno cada vez más digitalizado.

El sector salud se ha consolidado en los últimos años como uno de los más expuestos a ciberataques, especialmente a incidentes como ransomware, filtraciones de información sensible o accesos no autorizados a sistemas críticos.

La creciente interconexión entre hospitales, atención primaria y servicios digitales, junto con la implantación de la historia clínica electrónica, la telemedicina y las tecnologías IoT e IoMT, ha mejorado la calidad asistencial, pero también ha incrementado la exposición a posibles ciberataques. En este contexto, resulta imprescindible adoptar una estrategia preventiva, coordinada y homogénea en todo el SNS.

Líneas maestras

La Estrategia se articula en torno a ocho grandes objetivos estratégicos que buscan elevar el nivel de madurez en ciberseguridad del sistema sanitario español. Entre ellos destacan la creación de una red nacional de colaboración ante ciberincidentes, la protección integral de los datos sanitarios (confidencialidad, integridad, disponibilidad, trazabilidad y autenticidad) y el impulso del cumplimiento normativo, incluyendo NIS2 y el Esquema Nacional de Seguridad (ENS).

Asimismo, la Estrategia aspira a posicionar al SNS como un referente en ciberseguridad sanitaria, establecer indicadores que permitan medir el grado de madurez de las organizaciones, fomentar la investigación y el análisis de riesgos en dispositivos médicos y tecnologías emergentes, reforzar la resiliencia operativa y la cadena de suministro, y promover la formación continua en ciberseguridad del personal sanitario y TIC.

Estos objetivos se desarrollan a través de doce ejes estratégicos que abarcan aspectos clave como la gobernanza del modelo de ciberseguridad, la gestión de riesgos y crisis, la protección de infraestructuras y del dato sanitario, la vigilancia continua y el análisis del nivel de madurez, así como la seguridad en la contratación tecnológica y en la cadena de suministro.

La Estrategia también incluye programas específicos de concienciación y capacitación, fundamentales para reducir el factor humano como vector de riesgo. La implantación de estos ejes se realizará de forma progresiva y coordinada, bajo la supervisión de la Secretaría General de Salud Digital, Información e Innovación y una subcomisión especializada en ciberseguridad dentro de la Comisión de Salud Digital.

Para las empresas de consultoría tecnológica, la Estrategia de Ciberseguridad del SNS 2025-2028 supone una clara oportunidad: acompañar a las organizaciones sanitarias en la definición de modelos de gobierno de la ciberseguridad, en el diseño de arquitecturas seguras y en el despliegue de soluciones de detección, respuesta y recuperación ante incidentes.

La combinación de formación continua, contratación segura de tecnología y adopción de buenas prácticas a lo largo de todo el ciclo de vida de los sistemas será determinante para que la Estrategia se traduzca en mejoras reales y medibles en el día a día de los centros sanitarios.

Accede aquí al resumen ejecutivo de la Estrategia de Ciberseguridad del Sistema Nacional de Salud 2025-2028