La mejora de la experiencia de cliente es uno de los principales destinos para la aplicación de la IA, así como la identificación de áreas para el crecimiento de los ingresos y la mejora del acceso a datos e información. 

Según la encuesta “Emerging Technology Adoption 2024: Navigating AI Risks, Rewards and ROI”, realizada por las compañías Ardoq y slalom a 700 directivos de TI, solo el 53% de los proyectos de adopción de tecnologías emergentes en los últimos cinco años ha generado beneficios e impactos medibles. El 91% de los encuestados afirma que, si tienen éxito, sus inversiones en tecnologías emergentes pueden colocar a su compañía en la vanguardia del mercado, pero el 89 % considera además que es difícil controlar el riesgo en toda la cartera de TI y anticiparse al impacto regulatorio.

La mejora de la experiencia de cliente es uno de los principales destinos para la aplicación de la IA, así como la identificación de áreas para el crecimiento de los ingresos y la mejora del acceso a datos e información. El informe advierte del peligro del cortoplacismo y señala que la variedad de usos de la IA y la naturaleza experimental de los proyectos de tecnologías emergentes aumentan el riesgo de fracaso, si las organizaciones no tienen una estrategia de ejecución clara y a futuro.

Principales riesgos

Con la fiebre de la IA, muchas empresas podrían estar desarrollando soluciones que realmente agregan poco valor a sus capacidades anteriores y entrando en una dinámica de las conocidas como soluciones “AI Washing” (vender la IA antes de tiempo, incluso creando demostraciones y prototipos falsos).

El 82 % de los directivos encuestados afirman que es fácil practicar “AI-Washing” e incorporar la IA en sus soluciones, pero es mucho más difícil garantizar que ese esfuerzo se traduzca en beneficios comerciales tangibles.

El informe enumera hasta nueve riesgos principales en cualquier proyecto de innovación fallido:

  1. Mayor costo financiero
  2. Mayor riesgo comercial
  3. Daños en las relaciones con clientes y/o socios
  4. Más dificultad para obtener la aprobación de futuros planes de adopción
  5. Pérdida de confianza de los inversores
  6. Tiempo malgastado en obtener un beneficio medible
  7. Problemas de cumplimiento normativo
  8. Quedarse atrás con respecto a sus competidores
  9. Interrupciones operativas o cortes de TI

A muchas organizaciones les resulta increíblemente difícil realizar un análisis de impacto o prever con antelación el retorno de la inversión (ROI) para las tecnologías emergentes. De hecho, el 69 % de los CIO afirman que predecir el ROI de las tecnologías emergentes es a menudo una especie de lotería. Por eso, apenas el 32 % de las compañías buscan un retorno de la inversión tangible en un proyecto de adopción de tecnologías emergentes en los primeros 12 meses, mientras el 26 % no lo espera antes de un plazo de entre cinco y diez años.

Algunas recomendaciones

  • Recortar proyectos que no son críticos para el negocio o que no facilitan el crecimiento.
  • Evaluar constantemente el impacto de una tecnología emergente a lo largo de sus proyectos de investigación
  • Antes de embarcarse en un proyecto emergente, se deben mitigar riesgos exclusivos relacionados con esa tecnología.
  • Identificar cada uno de esos riesgos en la estrategia de ejecución. El enfoque actual en las inversiones en IA es el ejemplo perfecto de ello.
  • Muchas de las aplicaciones de la IA tienen consideraciones éticas y están sujetas a escrutinio regulatorio. Las compañías deben asegurarse de que su tecnología está libre de sesgos y no infringe los derechos de los consumidores, para no dañar la confianza de los clientes o incumplir la regulación vigente.

Tres claves principales para el éxito de tecnologías emergentes

  1. Equilibrar el riesgo y la innovación
  2. Adoptar una visión a largo plazo
  3. Registrar los conocimientos y los datos recopilados para poder identificar cuándo es el momento de pasar a la producción, para maximizar el beneficio de la IA.