Solo el 2% de las organizaciones en España alcanza el nivel de madurez suficiente para hacer frente a las ciberamenazas actuales, especialmente aquellas potenciadas por la inteligencia artificial (IA). Esta es la principal conclusión del informe «Cisco Cybersecurity Readiness Index 2025», que revela que el 98% de las empresas españolas carece de estrategias de defensa integrales para responder de forma efectiva ante ciberataques.

El estudio, que evalúa la preparación de las organizaciones en áreas como la resiliencia de la red, la confiabilidad de los dispositivos o el refuerzo de la nube y la fortificación de la IA, destaca que el 83% de las compañías españolas han experimentado al menos un incidente de seguridad relacionado con la IA en el último año; cifra que se eleva al 86% a nivel global. Además, un 70% considera probable enfrentarse a un ciberataque de alto impacto en los próximos 12 a 24 meses.
La situación se agrava por la falta de control sobre el uso de tecnologías emergentes no autorizadas por la compañía para realizar tareas laborales. En este sentido, siete de cada diez empresas aseguran ser incapaces de detectar implementaciones de IA no controladas (conocidas como Shadow AI), lo que supone un alto riesgo para la ciberseguridad y privacidad de los datos de la organización.
Además, el 87% reconoce que sus empleados acceden a la red corporativa desde dispositivos no gestionados, es decir, desde ordenadores personales, a raíz de los modelos de trabajo híbridos, incrementando la vulnerabilidad de la información sensible de la empresa.
Estos datos, unidos al aumento de las ciberamenazas, ponen de manifiesto la necesidad urgente de implementar mejoras y dirigir las inversiones hacia estrategias de defensa integrales y eficaces. No obstante, solo el 28% de las empresas destina más del 10% de su presupuesto de TI a ciberseguridad.
Las dos caras de la IA
La inteligencia artificial representa una oportunidad transformadora para las compañías, pero también introduce retos en el ámbito de la ciberseguridad. Esta tecnología facilita a los ciberdelincuentes la ejecución de ataques más rápidos y atractivos, disminuyendo las barreras de entrada para nuevos actores y potenciando las capacidades de los más experimentados.
Estos ciberataques elevan el nivel de complejidad al que deben enfrentarse los equipos de seguridad en todo el mundo. Sin embargo y pese a esta realidad, solo el 48% de las compañías considera que su personal comprende cómo los actores maliciosos utilizan la IA para perfeccionar sus ataques. Además, subrayan la escasez de profesionales de ciberseguridad: un 74% cree que es un desafío crítico y el 45% reconoce tener puestos vacantes sin cubrir en este ámbito.
Las conclusiones del informe «Cisco Cybersecurity Readiness Index 2025″ evidencian, por tanto, que la ciberseguridad ya no es una opción, sino una necesidad imperativa. En la era de la IA, las amenazas evolucionan rápidamente y las organizaciones deben adaptarse para proteger sus activos y datos.