En 2025, el 35% de las empresas podrían dominar la IA para codesarrollos de productos y servicios digitales, duplicando sus ingresos. El gasto en tecnología podría crecer hasta siete veces más que la economía y se prevé que el 50 % de las inversiones de los proveedores tecnológicos en I+D, personal y CAPEX se destinen a la IA.

Se espera que el 35 % de las empresas haya dominado el uso de la IA generativa en 2025 para codesarrollar productos y servicios digitales, pudiendo así duplicar el crecimiento de sus ingresos en comparación con sus competidores. Es una de las predicciones que maneja la consultora IDC para este ejercicio en el mercado de los negocios digitales. En base a esta predicción, IDC aconseja que el departamento de TI priorice la gestión de datos y la integridad para garantizar la calidad de los resultados de la IA generativa, con medidas de seguridad específicas para proteger los datos de empresa, especialmente aquellos utilizados en el desarrollo de la propiedad intelectual. Como guía, recomienda la formación sobre IA generativa, tanto en los procesos de codesarrollo como en los stakeholders clave, y adoptar un enfoque agile en el desarrollo de productos y servicios, asegurándose de que los resultados de la IA generativa se alineen con los valores de la empresa y sean alcanzables.

El gasto en tecnología digital por parte de las organizaciones crecerá siete veces más que la economía en 2024, por la fuerte demanda de nuevos modelos de negocios digitales y la necesidad de nuevas capacidades digitales. En este punto, señala el informe, será necesario que los equipos IT adopten metodologías agiles y DevOps para estar al día en innovación digital.

Cambios en la propiedad de los datos y seguridad de las fuentes

En 2024, los proveedores de hardware, software y servicios ampliarán de forma agresiva sus porfolios de datos privados y de código abierto, lo que hará que las decisiones de asociación estratégica sean más inestables. Los departamentos de IT, asegura IDC, tendrán que vigilar la propiedad o procedencia de los datos utilizados por la IA en hardware, software y servicios, por posibles cambios de última hora que pueden alterar beneficios y riesgos (sobre todo en datos críticos) o incluso bloquear alguna solución específica. Deben priorizar e implementar pautas de uso y de cómo compartir datos internos y de terceros para garantizar el acceso independientemente de cualquier cambio en su propiedad. Asimismo, la seguridad de las fuentes de datos se convierte en uno de los principales indicadores clave de rendimiento, con hincapié en el fomento del uso de datos de código abierto, siempre que sea posible, y en la adopción de un sistema de control que permita cambios a nuevos conjuntos de datos en caso de necesidad.

La IA reemplaza a la nube como destino de las inversiones

Se prevé que los proveedores de tecnología destinen el 50 % de sus inversiones en I+D, personal y CAPEX a IA y automatización hasta 2026.

La mayoría de los productos y servicios existentes agregarán extensiones de IA que prometen capacidades mejoradas y eficiencia operativa, pero que también requieren de mayor capacitación. La IA reemplaza a la nube como destino de inversión en la industria tecnológica, pero la nube sigue desempeñando un papel de apoyo fundamental en la entrega.

Todas estas predicciones pivotan en la necesidad de la capacitación y recapacitación de los equipos centrales de TI, seguridad y operaciones de desarrollo, incluyendo también en la ecuación a los proveedores.